Cuando hay actividad constante pero el negocio no mejora. Cuando el equipo discute tácticas sin acordar dirección. Cuando cada semana hay una nueva prioridad que reemplaza a la anterior. Cuando suben leads pero no suben ventas. Todas estas son señales de que el problema no es de ejecución sino de sistema de decisiones. Más ejecución sobre una dirección equivocada solo amplifica el error.