Depende de la complejidad del negocio y de la información disponible. Un diagnóstico mínimo viable — que identifique los síntomas principales, formule hipótesis causales y defina criterios de validación — puede hacerse en una o dos semanas con dedicación parcial. Un diagnóstico profundo que incluya entrevistas con clientes, análisis de cohortes, revisión de procesos y mapeo de restricciones puede tomar un mes o más. Lo importante es que el nivel de profundidad sea proporcional a la magnitud de la decisión que se va a tomar: no dediques un mes a diagnosticar si el presupuesto de un canal debería subir un 10%.