Conectar con tu público: por qué una marca sin foco no emociona
Hay algo que veo con frecuencia: marcas que se resisten a definir a quién le están hablando. "Nuestro público es muy amplio", dicen. O peor: "le hablamos a todos". Y en ese intento de abarcarlo todo, no conectan con nadie.
Conectar con tu público no es una cuestión de suerte. Es el resultado de tomar decisiones estratégicas desde el minuto uno. Y la primera —la más importante— es saber a quién le estás hablando. Porque si tu mensaje busca ser válido para todos, termina siendo tan neutro que no le importa a nadie.
El miedo a elegir
Para muchas marcas, delimitar su público se siente como una limitación. Casi como cerrar puertas. Pero no segmentar es una forma más cómoda (y peligrosa) de evitar pensar. Pensar en el negocio, en la propuesta de valor, en el tono, en los canales. Definir un público implica tomar postura. Y eso asusta.
Entonces se termina diciendo lo mismo de siempre, con los formatos de siempre, para una audiencia que no existe: un promedio inventado que no representa a nadie en particular. Y lo peor es que después se culpa al algoritmo, al contexto o a la competencia.
Definir no es excluir. Es enfocar.
Hablarle a un público específico no es rechazar al resto. Es tomar una decisión estratégica sobre dónde vas a poner tu energía, tu creatividad y tu inversión. Las marcas que entienden esto no se achican: se vuelven más claras, más consistentes y más memorables.
Un mensaje bien enfocado puede resonar más allá del target inmediato. Pero un mensaje genérico no genera conexión en ningún lado. Y eso se nota en todo: en los clics, en el engagement, en las recomendaciones, en las ventas.
Las marcas que no eligen terminan siendo irrelevantes
Cuando el marketing se vuelve demasiado amplio, el contenido se vuelve tibio. No incomoda, no inspira, no provoca. Está ahí. Es correcto. Pero no deja marca.
En cambio, las marcas que eligen con claridad a quién se dirigen pueden permitirse profundidad, autenticidad y creatividad. Porque no están tratando de gustar: están tratando de conectar con su público. Y eso, en un entorno saturado, es una ventaja competitiva enorme.
Una invitación directa
Si tu marca aún no tiene definido con quién está hablando, esa debería ser tu prioridad. No es una tarea menor ni un simple apartado en el brief. Es la base sobre la que se construyen todos los demás esfuerzos. Así que hacete la pregunta incómoda: ¿sabés realmente cómo conectar con tu público?
Porque si no lo sabés, todo lo demás —contenido, pauta, branding— está parado sobre una idea frágil.
Y una marca sin foco, es una marca sin impacto.
Por Lisandro Iserte